La grieta del virus

El gran incremento de la división social que crece a la par de la curva. Dudas e incredulidad, algunos dicen “Quédate en casa” y otros consideran esta pandemia como una “prisión” generando una grieta.

Claro está que estamos bajo uno de los momentos más catastróficos de los últimos tiempos de la historia de la humanidad, hace solo dos meses teníamos una vida relativamente normal que se vio afectada con la llegada del virus Covid-19 que se originó en China Wuhan entre el 12 y 29 de diciembre del 2019 según las autoridades sanitarias de dicho país, extendiéndose por todo el mundo hasta llegar a la Argentina en marzo con el primer caso positivo trayendo hasta el momento más de 600 muertes y el crecimiento de la curva. Este virus ahora se conoce como el síndrome respiratorio agudo grave coronavirus 2 (SARS-CoV-2). La enfermedad que causa se llama enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19). En marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que este brote de COVID-19 es una pandemia.

Si bien los primeros afectados llegaban con fiebre alta, tos, cansancio, dolores musculares, neumonía (entre otros síntomas) con el paso de los días se fueron sumando otros síntomas a nivel social uno de ellos la incredulidad y la falta de conciencia social siendo esta una gran enfermedad.

La muestra de que el virus no solo puede ocasionar la muerte sino que nos hace ver el como somos como sociedad, al notar toda la indiferencia social que se evidencia día a día.

El aceptar el hecho de que la epidemia actual es el resultado de la pura contingencia, que si bien existen los cuidados preventivos como el aislamiento obligatorio, problemas económicos, desesperación, el juzgamiento de que si es verdad o no, las teorías conspirativas que se van generando con el correr de los días parece que no es suficiente aún.

Si bien el número de contagios se eleva en la ciudad y aún la curva seguirá elevándose con el correr de los días hasta llegar al pico máximo, personas «normales» se dañan y perjudican al otro ¿que acaso no existe el amor propio o la empatía? Tal parece que la infección no es solo del virus sino también de egoísmo en su máximo esplendor.

La incredulidad, el fantasear de que a ellos no les va a afectar y todo por dejarse obrar por la negligencia humana e interés propio, claros ejemplos de la actualidad puede ser «la caravana anti cuarentena» que se dio en el marco de la semana pasada o las reuniones clandestinas como el baby shower o el velatorio que se realizó en la ciudad de Lobos.

Por otro lado la creación por parte de los medios de comunicación y la propagación de las famosas «Fakes news» la generación de falacias que solo aumentan el miedo o que rompen con todo el paradigma de lo que es intimidad, como es el caso de Saladillo que a partir del 21 de abril que se confirmó el primer caso de contagio todos se convirtieron en Sherlock Holmes queriendo buscar e invadir a esa persona y su familia, cientos de rumores y el chismerío barato que al parecer se suma a la lista de síntomas que tenemos.

Por otro lado la exigencia de libertad mejor dicho el anhelo por recuperar nuestra vida cotidiana aumenta con el paso de los días, ya básicamente toda la sociedad ha realizado desde pan casero hasta actividades que nunca había realizado antes. Pero también está el otro lado formando una gran grieta en el momento que tenemos que estar más unidos ¿es esto posible que se genere una grieta cuando todos tenemos que ser más empáticos y cuidarnos entre todos? Parece que si y esto se evidencia día a día como el caso de Ramona la referente de la villa 31 que murió por coronavirus tras denunciar la falta de agua y el aislamiento imposible o con los «Anti cuarentena», dicho hecho está marcado bajo el objetivo de protestar contra el aislamiento preventivo, prueba de que no existe la conciencia social o respeto hacia la vida, claramente un suicidio colectivo nos está invadiendo.

¿Pero qué podemos hacer ante esto? Ya se vio que la influencia por el control social no está y ahora más que nunca entre todos tenemos que cuidarnos y mirar más allá de uno mismo y recordar que ya nada volverá a ser como antes y que mientras siga creciendo esta pandemia aumentara también la nueva grieta: Los Anti cuarentena vs Los quédate en casa.

Creo que es momento que no solo continuemos con la búsqueda de la cura para esta pandemia sino que le sumemos también la cura a la infección que poseemos como sociedad de no ser empáticos.

Por: Carolina Dadone Ledesma