López Carribero emprendió viaje a EE.UU. para celebrar reuniones

En el día ayer el abogado Hugo López Carribero partió para la ciudad de Miami con el propósito de robustecer sus alianzas estratégicas con un conjunto de abogados de aquella ciudad.
En este marco se establecen dos reuniones con Willie E. Gary, uno de los 10 abogados más reconocidos de EEUU, y dos más con la abogada Laura Wasser.
Por su parte Hugo López Carribero, profesor universitario y director del Instituto de Derecho penal en el Colegio de Abogados, dicta cursos y seminarios destinados a los jóvenes abogados que quieran convertirse en penalistas. Le apasiona la actividad académica, pero más aún el ejercicio de su profesión, por eso es profesor de Derecho Penal en la Universidad Nacional de la Matanza.
Uno de los casos más emblemáticos en el que le tocó trabajar fue en el defensa de Julio Vittone, el joven acusado de encender tres bengalas en el boliche Cromañon. Casi inexplicablemente Lopez Carribero logro el cierre de la causa y de manera definitiva.
Otro caso en el que dejo su huella de abogado penalista fue en el de Bernardo Garay Ocampo, la llamada “Justiciera de Villa Madero”, la mujer que quito la vida a uno de los ladrones que había robado en su casa. Para los entendidos, en el ambiente judicial, se trataba de un asesinato hecho y derecho en el que la mujer no tenía forma de zafar. Pero el abogado logro convencer al juez de que la mujer era inocente.
Desde entonces, en el año 2007, se lo empezó a llamar El Penalista del Conurbano, un slogan serio y preciso para mostrar al hombre y a su temperamento.
Aunque López Carribero también lleva casos en los Tribunales de Capital Federal, su área de injerencia siempre ha sido el Conurbano, donde además vive desde el año 1970. Hace pocos años viajó a EEUU donde hizo su posgrado en litigación de juicios por jurados en Western Schcool of Law USA.
Hincha de Deportivo Morón, un club del Nacional B que jugó en primera división sólo en el año 1968, dos años antes que naciera.
Coleccionista de corbatas y fanático de la numismática, en su quincho se hacen asados, paellas y campeonatos de truco y póker hasta la hora del almuerzo del día siguiente a su inicio.