“A prueba y error, logramos producir algo que puede ser muy útil”
Juan Zenobi, propietario de la empresa local Metalmecánica Zenobi, contó en diálogo con Radio LVA sobre el proyecto de creación de un práctico respirador que puede ayudar a muchos pacientes afectados por enfermedades respiratorias y que podría ayudar a la lucha contra el Covid-19.
“Todavía no los estamos produciendo, estamos en los ajustes finales. Los médicos nos están guiando en cuanto a los parámetros que se necesitan”.
Zenobi explicó que lo que desarrollaron es un equipo ciclador, no un respirador artificial, y que su función es de asistir con aire y oxígeno al paciente. “No tiene toda la tecnología de un respirador porque no estamos capacitados para hacerlo y porque el tiempo apremia y es difícil de construir”, afirmó.
“Automatizamos un sistema que era manual, una bolsa resucitadora, que antes debía ser activada manualmente por el médico. Nosotros le dimos una acción de frecuencia constante y variable, con posibilidad de distintas presiones y otros parámetros que saben los médicos. También tiene una vía inspiratoria y otra expiratoria”, dijo.
En este caso, explicó, esta máquina sirve para la atención de pacientes con enfermedades respiratorias leves o como reemplazo en caso de necesitar de un equipo un poco menos complejo que un respirador.
Afirmó que esta iniciativa surgió por el temor ante lo que miraba en las noticias y la inventiva de uno de sus hijos que lo motivo a inventar algo para ayudar. Entre sus ventajas, señaló que el costo de producción es bajo, es práctico y de pequeñas dimensiones, y sirve para pacientes ambulatorios, es decir que puede usarse en un domicilio como en una ambulancia e incluso en hospitales de campaña, ya que no necesita de mucha potencia eléctrica.
“El día en que comenzó la cuarentena me dije que debía hacer algo aunque sea para salvar a una persona. Me interné solo en mi fabrica, cuatro días encerrado todo el día desarrollando con el asesoramiento de un médico. Fue todo prueba y error, pero logramos algo posible”, afirmó.
Zenobi comentó que el Municipio les ayuda con la logística y con el desarrollo de algunos de estos equipos, además de la Cámara de Comercio y un grupo de empresarios que donaron dinero para los recursos necesarios. Mientras que el desarrollo y la mano de obra queda en manos de su empresa, y tuvieron el apoyo de Javier Grassi en la parte eléctrica, y Simón Di Benedetto con materiales.
Asimismo recordó que hace unos años su empresa trabajó en la construcción de un elevador para ayudar a personas discapacitadas a subir a vehículos, y también subeescaleras para sillas de ruedas, pero es la primera vez que interviene directamente con un aparato para la salud.
“Nuestra empresa se dedica a la fabricación de elevadores, equipos especiales para concesionarias y terminales automotrices, ascensores familiares, pero es la primera vez que incursionamos en la salud. La cabeza trabaja a full, no dormí la primera noche ni varias noches. Desde las 7 de la mañana empezaba a trabajar”, dijo.
Aseguró que este proyecto es una satisfacción personal porque con el aparato pueden ayudar a alguien que lo necesite y ser útiles, que es lo más importante en este momento. El equipo ya fue probado por la empresa UDEM, aunque no directamente en pacientes.
Por último adelantó que están readecuando y limpiando su fábrica para producir estos aparatos en condiciones higiénicas, con el permiso de la Municipalidad.


