Residente del Hospital de Clínicas cuenta en primera persona cómo es trabajar con pacientes con Coronavirus

Por Milagros Delrieu – En una entrevista exclusiva para CN Saladillo, el médico residente de Clínica del Hospital de Clínicas “José de San Martín”, Pablo Juri contó cómo es trabajar con pacientes infectados de COVID-19 en este contexto de pandemia y cómo se preparó la institución de salud para hacerle frente al virus que aún no alcanzó el pico máximo de contagios en nuestro país.

Oriundo de Carmen de Areco y egresado de la UBA, Pablo Juri comenzó a realizar la residencia en la especialidad de Clínica Médica en el Hospital de Clínicas “José de San Martín” hace un año, lugar en el que hoy se encuentra formando parte de uno de los equipos designados para trabajar en la sala de aislamiento donde permanecen internados los pacientes con Coronavirus.

Si bien la situación en todos los hospitales no es la misma y no todos cuentan con los recursos necesarios para protegerse, el médico de 27 años comentó que por el momento no tienen una gran insuficiencia de insumos, pero que aun así “el clima laboral es cambiante. Puede que haya más compañerismo entre superiores e inferiores, pero también hay locura y ansiedad. En lo personal estoy con mucha incertidumbre pero con tranquilidad, a pesar de que generalmente entro a trabajar a las 7 y salgo a las 20 o 21 horas”. Además, opinó sobre algunas medidas tomadas por el Gobierno en relación a la flexibilización de la cuarentena.

¿Cómo se vive el día a día en el hospital en este contexto de pandemia?

Los servicios del hospital siguen funcionando, pero mínimamente. La guardia obviamente sigue funcionando, los pisos de internación también, pero consultorios externos no. Lo que no es de urgencia se están manejando por internet o por llamadas con los pacientes.La verdad es que la gente se sigue enfermando y las patologías que requieren internación se internan y lo que se puede manejar por ambulatorio se maneja por ambulatorio. Lo ideal es estar lo menos posible en el hospital.Lo que estamos haciendo es formar grupos de trabajo, de equipos, para ser menos personas. Generalmente están formados por un médico de planta, un residente superior y un residente inferior y nos vamos turnando.

¿Cómo se preparó la institución para enfrentarse al virus?

Cuando empezó todo esto en Argentina, en marzo, se preparó en principio una sala, la sala de clínica médica del piso 11, que es la que tiene más habitaciones aisladas, con baños propios, ideal para esos pacientes. Después se habilitó una sala más y ahora estamos por abrir dos para prepararnos para lo que pueda llegar a suceder.

¿Qué recaudos toman a la hora de ingresar a la sala a atender a los pacientes?

El paciente ingresa por lo que se denomina la unidad febril, donde hay alguien que está preparado para recibirlo. Se le hace un interrogatorio básico, una placa de tórax para ver si tiene neumonía o no y, dependiendo de cómo se encuentre el paciente, sube al piso de COVID o si es un paciente que está mal sube a terapia intensiva. Por su puesto, esto sucede con todo el protocolo de protección: se prepara el ascensor, se suspende todo traslado que no sea de COVID, ya desde la guardia nos avisan que va a haber un ingreso y en la habitación ya tenemos que tener preparado un saturómetro, un termómetro, un tensiómetro propio, paracetamol, guantes y barbijos. Una vez que ingresa, si el paciente tiene teléfono, podemos ir haciéndole la historia clínica por llamada. Después se le realiza un hisopado, que se entrega al otro día a la mañana. Si al paciente ya lo revisaron abajo y está bien, se le hace el hisopado y no se lo vuelve a revisar; si no se revisa. Lo ideal es tener el menor contacto posible.

¿Cuentan con todos los recursos de protección? 

Hasta este momento en el Hospital de Clínicas no nos falta nada, estamos protegidos, tratamos de cuidar los recursos, pero hasta este momento tenemos todo. Nos ponemos 3 pares de guantes, un camisolín, una cofia, botas, el barbijo N95, arriba el barbijo quirúrgico –  en el caso de hisopar una máscara especial – y gafas.

¿Qué insumos consideras que hacen falta?

Siempre los barbijos N95 que son los más específicos hacen falta. Ahora tenemos uno que nos dan al principio, cuando empezamos a rotar por COVID y que duran alrededor de 30 días, depende el uso que le des. En todos lados está siendo así.

¿Qué cantidad de pacientes infectados ingresan a la sala por día, aproximadamente?

Depende el día. Hay veces que ingresan dos pacientes, uno a cada sala o dos en una sala, depende de cómo estén las dos salas, si hay una más llena irán a la otra, o al revés. Pero hay días que pueden entrar mucho más; por ejemplo, con el caso de los geriátricos llegaron 7 pacientes juntos.

¿Cómo es el régimen de visitas a los pacientes?

Los pacientes no tienen régimen de visita, están totalmente aislados. Solamente pueden hablar por teléfono los que tienen teléfono, y los que no, nosotros hablamos con los familiares y les trasmitimos como se encuentran. La verdad que es una situación bastante angustiante, más que nada para la gente grande. Por cuestiones de seguridad hay un agente que controla que no se acerque ningún familiar a la sala, pero lo que sí pueden hacer es traerle cosas y nosotros se las acercamos a los pacientes.

Desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, los ciudadanos se sumaron a la iniciativa de aplaudir al personal de salud en los balcones, ¿les ayuda este gesto a tener más ánimo para enfrentarse diariamente a esta situación?

Hay que valorar lo que hace la gente y si a la gente le hace sentir bien y lo ven como una forma de acompañar al personal no me parece mal. Si a la gente le hace bien ese lindo gesto, que se siga haciendo.

¿Recibiste alguna muestra de afecto en particular? 

Siempre. Mi familia, mis amigos, mis allegados. Sentimientos de afecto, de preocupación, de orgullo también, pero mayormente preocupación por la salud de nosotros.

El presidente, Alberto Fernández anunció que toda la Argentina excepto el AMBA ingresó en la fase 4 de la cuarentena, lo que permite cierta flexibilización en la realización de diferentes actividades, ¿Estás de acuerdo con la medida?

Yo creo que el tema de las salidas es depende como lo tomás, como lo transmitís a la población. La verdad es que es muy difícil, yo creo que muchas veces se tratan de hacer cosas tajantes como “no sale nadie” por una cuestión de que si uno dice “bueno, vamos a salir una hora por día” después termina saliendo todo el mundo. Creo que va más por el lado de una cuestión de educación de la gente y en la medida en que esto siga avanzando va a tener que empezar a reducirse la cuarentena, más que nada por el lado económico. Pero que la gente ande al aire libre, haciendo actividad física, en este momento de la pandemia, no me parece.

¿Cómo vivís el aislamiento vos? ¿Tenés miedo de contagiarte? 

Mi vida en estos momentos es del hospital a mi casa. Vivo solo, por lo tanto a las únicas personas que veo son a mis compañeros. Cada tanto me agarra tristeza por no saber cuándo va a terminar y cuando volveré a ver a mi familia y amigos. Obvio que el miedo a contagiarme siempre está, pero trato de cumplir con todos los cuidados para disminuir los riesgos.

Por último, ¿Qué es lo que más extrañas de la vida cotidiana? ¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando pase la pandemia? 

Lo que más extraño es estar con mi familia, con mis amistades, llevar la vida que llevaba, pero bueno, es una situación excepcional que está atravesando a todo el mundo y lo primero que voy a hacer cuando termine esta pandemia es encontrarme con mis seres queridos.