Marcha en Saladillo a 11 años del primer “Ni Una Menos”

El colectivo feminista, agrupaciones e integrantes de movimientos civiles de Saladillo marcho ayer por la tarde en conmemoración a los 11 años del primer “Ni una menos”, reiterando como cada año el insistente reclamo de justicia para las víctimas de violencia de género y femicidios.
Magalí Arocena e Inés Rivarola, representantes del colectivo local, manifestaron que como cada 3 de junio vuelven a salir a la calle pidiendo el fin de la violencia contra las mujeres y diversidades, que no haya más femicidios, y sobre todas las cosas “un trato igualitario, una sociedad más justa y sin que estemos corriendo peligro”.
“Los femicidios ocurren cotidianamente, una compañera muere cada 30 horas, es casi una muerta por día. Todas en condiciones similares de sometimiento y de falta de oportunidades. Quienes perpetran estos crímenes no son varones enfermos, no son locos, son parte de esta sociedad, caminan entre nosotros cotidianamente, van al trabajo, tienen amigos, van al bar, van a ver el partido de fútbol”, afirmaron.
Asimismo criticaron las medidas tomadas desde el Gobierno Nacional que, afirman, van en pos de desarmar lo que se fue construyendo en los últimos tiempos, como el cierre del Ministerio de la Mujer.
“Sabemos que igualmente antes no alcanzaba, pero si no tenemos un Estado que ponga la palabra, que ponga la búsqueda, que tenga las herramientas para poder acompañar a las personas que sufren violencia por razones de género, para no llegar a estos extremos, se hace también cada vez más difícil”, indicaron.
En ese sentido insistieron en la necesidad de que se pongan en marcha herramientas que puedan ayudar a las personas que son víctimas de violencia por razones de género, como por ejemplo ayudas económicas que permitan a las mujeres víctimas poder salir del entorno donde sufre violencia.
“Son importante las redes, y por eso también la importancia de estar acá, de encontrarnos, de hablarlo, y de, sobre todo, no culpabilizar a aquellas personas que están en situación de violencia”, dijeron.


Asimismo criticaron al sistema judicial argentino que en diversas situaciones termina siendo cómplice cuando no actúa a tiempo ante algunas denuncias o medidas que es necesario llevar a cabo a tiempo para no llegar hasta el extremo que implica un femicidio.
“Muchas veces, tanto de lo que es el aparato policial como la justicia, no se reciben las denuncias, no se toman en serio las denuncias o la gravedad de lo que se está diciendo, y eso hace que muchas veces, demasiadas, las medidas no lleguen cuando tienen que llegar, o que lleguen tarde. La base es un cambio social, porque cuando hablamos de justicia estamos llegando tarde”, afirmaron.
“Si este problema no lo cuestionamos entre todos, todas y todes, va a ser muy difícil que lo podamos cambiar. Necesitamos que todos los compañeros se sumen a cuestionarse sus propios privilegios para haber llegado todos y todas hasta acá”, dijo.
Esta nueva marcha de “Ni Una Menos” se da en un contexto de movilización particularmente especial, al recordarse el brutal femicidio de Rocío González ocurrido en Saladillo hace tres años, el llamado a juicio en el caso de Marisol Oyhanart, y el caso de la joven Agostina asesinada brutalmente en Córdoba hace pocos días, siendo insistente e incansable en estos tres, como en muchos otros más casos, el reclamo de justicia.

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