Guzmán también reiteró que las nuevas restricciones para comprar dólares, a las que calificó como «defensivas» son transitorias y que apuntan a contener las «fuertes presiones en el frente cambiario». Y añadió: «Para poder cambiar el esquema de regulaciones necesitamos tener más fortaleza y la forma de lograr eso es acumulando reservas.El sistema financiero está bien robusto.Hay ruido y expectativas volátiles, pero el sistema está robusto, no hay ningún problema en ese frente».
Las medidas apuntan a impulsar la construcción como motor de la economía, la estimulación del consumo interno y las exportaciones para incrementar el ingreso de divisas norteamericanas. «Tienen que ver con promover sectores clave para el desarrollo de bienes exportables y promover el mercado interno, en particular la construcción, que es un sector que va a jugar un rol clave en la recuperación económica», sostuvo Guzmán.
Uno de los puntos clave fue la presentación de la reducción en los derechos de exportación, en particular en las retenciones a la soja. El poroto de soja, según detalló, tendrá «una baja transitoria del 33 al 30 por ciento en el mes de octubre, para converger a 33 por ciento en enero». El incremento será progresivo: Según explicó el ministro, llegará a 31,5% en noviembre, 32% en diciembre y, nuevamente, 33% en enero.
Y agregó: «El resto de los productos del complejo sojero y con mayor valor agregado tendrán bajas más importantes de los derechos, cercanos al 27% en octubre para algunos aceites».
Sin representantes de la Mesa de Enlace presentes, el gobierno nacional también informó que se destinarán hasta $11.550 millones a compensaciones y estímulos para pequeños productores de soja y cooperativas y convocó al Consejo Agroindustrial para el 14 de este mes, el mismo día que se reunirá el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Para el agro, igualmente, los anuncios del ministro Guzmán dejaron gusto a poco. «Lo que escuchamos es una aspirina en un paciente con fiebre. Lo tomamos como un aliciente, una muestra de Gobierno de apertura al diálogo. Celebramos que haya un pequeño estímulo», sostuvo José Martins, que estuvo en representación del Consejo Industrial.
Uno de los sectores más beneficiados fue el de la construcción. Según resaltó Guzmán, se enviarán al Congreso un proyecto de ley con beneficios impositivos para estimular la inversión en proyectos nuevos a través de la exención durante tres años sobre los activos financieros que se apliquen a nuevas construcciones y el diferimiento del pago del Impuesto a las Ganancias y del Impuesto sobre las Transferencias de Inmuebles correspondiente al aporte de un inmueble a un proyecto de construcción hasta el momento de finalizada o cobrada la obra.
Además, anunció la creación de un Fondo Fiduciario de Cobertura y Promociónpara «brindar sustentabilidad al sistema de crédito hipotecario». Este fondo, que se financiará con aportes de las entidades financieras y con una porción de la cuota del crédito, buscará promover el crédito hipotecario.
«Estamos todos en el mismo barco», manifestó el titular del Palacio de Hacienda.
La industria, en tanto, tendrá como incentivos un «aumento en los reintegros a las exportaciones en función del valor agregado; la reducción y adecuación de derechos de exportación en posiciones determinadas, y la eliminación de derechos de exportación para las exportaciones automotrices incrementales extra Mercosur».
Estuvieron presentes Iván Szczech, presidente de la Cámara de la Construcción; Miguel Acevedo, Miguel Rodríguez y David Uriburu, por la Unión Industrial Argentina (UIA); Gustavo Idigoras, presidente de Ciara; Dardo Chiesa, de Confederación Rurales; Alberto Carlocchia y Eugenia Sampalione (CAEM), y José Martins, en representación del Consejo Industrial.
Fuente: La Nación