El Laboratorio Gincas SRL celebra 14 años de trabajo
La doctoras Marcela Castelani, Isabel Ginzo y Marta Cristiani, quienes gestionan el Laboratorio de Análisis Clínicos Gincas SRL, dialogaron con CN Saladillo y recordaron la historia de este emprendimiento que empezó con muy poco y ahora está consolidado en la comunidad.
Este proyecto se inicia alrededor del año 2001 con la propuesta de instalar un laboratorio y prosiguió con la compra de la propiedad donde hoy se asientan. Recordaron que en su momento el banco no le daban el crédito, hasta que finalmente una amiga les dio el dinero que tenía ahorrado para iniciar el emprendimiento en 2005. Un año después abrieron sus instalaciones.
“Tuvimos proyectos anteriores, de trabajan en otros inmuebles, pero este fue nuestro proyecto fuerte cuando también se nos sumó la bioquímica Marta Cristiani, quien hizo toda la carrera en La Plata conmigo”, recordó Castelani.
Asimismo contaron que en esa época la situación económica era muy difícil como para comenzar un proyecto así, y apelaron a la amistad, los esposos y el esfuerzo propio para salir adelante. Al principio, rememoraron, estuvieron poco más de dos años sin poder trabajar con mutuales y con pocos pacientes particulares, pero en ningún momento bajaron los brazos. Hoy cuentan también con la ayuda de Juan Pablo Carril quien oficia de secretario administrativo desde los comienzos.
“Siempre apostamos a crecer antes de tener el dinero. Siempre fue así en general, hemos invertido y recuperando dinero como toda empresa y más en este país donde se vuelve a veces más difícil”, dijeron.
Con el tiempo siguieron sumando más tecnología con aparatología de última generación y personal, a la par de que nuevos pacientes utilizaron sus servicios. Hoy sumaron a Laura Sanguinetti en la administración del laboratorio, a la técnica Adriana Gracioso y la bioquímica Romanella Rinaldi especializada en pediatría. En total, la obra edilicia del laboratorio demandó tres etapas de trabajo, siendo la ultima la compra de un inmueble lindero para una ampliación que demandó mucho tiempo pero permitió sumar nuevos sectores de servicios bien definidos como hematología, bacteriología y química clínica.
En cuanto a las últimas incorporaciones, señalaron que sumaron una cabina de bioseguridad que permite trabajar con muestras para tratamientos que hoy no realizan como por ejemplo tuberculosis, asegurando un trabajo aislado sin contacto con la profesional, evitando así posibles contaminaciones y garantizando esterilidad.
“No pensábamos que íbamos a crecer así, uno lo sueña y lo proyecta pero no. Pero siempre el foco estuvo puesto en tratar de brindar un servicio cada vez mejor, siempre superándonos permanentemente. Soñábamos con tener más de una sala de extracción y lo cumplimos porque hoy tenemos tres para que la gente espere lo menos posible”, dijo.
Una meta pendiente, contaron, es el de digitalizar la atención y el trabajo con código de barras para cada una de las muestras tomadas, donde nada de lo pre analítico sea manual. También se proyectaron en ampliar el local y el laboratorio, y mejorar el sistema de gestión para la digitalización completa de los procedimientos.
Asimismo las doctoras aseguraron que la actual pandemia del Covid-19 ha obligado a cambiar las formas de trabajo, sobre todo por la incertidumbre de no saber si el paciente con el que trabajan tiene o no Coronavirus, causando además cierto resquemor en la manipulación de las muestras.
En ese sentido señalaron que cada una se preparó para trabajar en la toma de muestras, análisis de anticuerpos e hisopados en este contexto, derivando muestras a centros de mayor complejidad. Por ejemplo Ginzo en la toma de muestras y la compra de equipos para las extracciones, mientras que Castelani para la denuncia de casos y la integración en el Sistema Sanitario de Información Sanitaria Argentino (SISA).
“Siempre tratamos de estar actualizadas para dar respuesta a la población”, indicaron.
Sobre su profesión y trabajo añadieron: “Nos gusta mucho lo que hacemos, entonces obviamente uno trabaja para que esto sea rentable, pero más allá de eso seguimos reinvirtiendo porque si no esto podríamos manejarlo solo con dos profesionales. Pero sin embargo somos cuatro porque de ese modo se amplía la capacidad de resolver todas las situaciones y que la gente no tenga que viajar para tener estos servicios”, afirmaron.
Por último Castelani, Ginzo y Cristiani expresaron su total agradecimiento a la comunidad de Saladillo por la confianza que depositaron en ellas y su laboratorio durante tantos años, y además expresaron que “cuando uno quiere lograr cosas con trabajo, esfuerzo, dedicación, se puede en cualquier contexto”.
“Antes de poner el laboratorio teníamos un camino andado, un trecho recorrido en la profesión en el Hospital Posadas, y nos lanzamos con una experiencia que hacía a la cuestión. Una cosa es lo académico y otra la experiencia laboral y práctica. Siempre apuntamos hacia adelante, invertimos, corremos riesgos pero siempre mirando hacia adelante”, aseguraron.

