“Debemos cuidar a nuestros abuelos, en salud y con mucho afecto”

Cecilia Romero, asistente geriátrico y capacitadora, dialogó con Radio LVA sobre el cuidado de los adultos mayores en este tiempo de cuarentena y las acciones que sus familiares pueden hacer para ayudarlos, acompañarlos y no abandonarlos.

Señaló que este es un tiempo complicado y nuevo, que también trae incertidumbre y nuevos conocimientos en beneficio de la salud, incluso en lo más obvio como el lavado correcto de manos.

Con respecto a los adultos mayores indicó que existe, de alguna manera, el prejuicio de que estos son frágiles, débiles y que entienden poco, con lo cual muchas veces se falla en las maneras de cuidarlos. Destacó que en Saladillo la gran mayoría de los abuelos están cuidados y en óptimas condiciones, pero si es cierto que a esta edad son más vulnerables ante el Covid-19, y por ello insistió en la recomendación de no salir de sus casas, el uso del barbijo, la higiene de manos y otras cuestiones sobre el cuidado.

“Lo importante es que el cuidado sea así, y no caer en el maltrato hacia ellos, de infantilizarlos o tratarlos de ineptos, o que están dispuestos a quebrar todas las normas”, dijo.

Romero recordó que existen diferencias entre el adulto mayor que vive en su casa e incluso hasta solo o sin cuidadores, quienes son la mayoría de los casos y a quienes se les indican las mismas recomendaciones higiénicas que al resto de la población.

Y por otro lado el adulto mayor que recibe atención domiciliaria, ya que a su casa entra y sale gente con asiduidad, con lo cual las cuidadoras deben extremar todos los recaudos necesarios para cumplir con el servicio.

“Al llegar al domicilio deben lavarse bien las manos, usar barbijo y guantes descartables, y colocarse allí mismo la ropa de trabajo, además de tener una prudencial distancia con el anciano, algo que a veces resulta difícil porque el contacto físico es permanente, sobre todo cuando se debe asistirlo en su higiene personal”, dijo.

Algo similar ocurre en las pensiones geriátricas o el Hogar de Ancianos, en donde afirmó Romero trabajan muy bien y con mucha conciencia. En esos sitios, explicó, se magnifican los cuidados al tener mayor cantidad de abuelos y de personal, y enfatizó que si las medidas no se toman con responsabilidad se estaría ante un serio problema.

“No se trata de que los ancianos del hogar o de una pensión sean más débiles o enfermos que otros, sino que lo que se complica es la cantidad de ancianos viviendo todos juntos en un mismo lugar”, afirmó. En ese sentido recalcó que el Coronavirus ya está en Saladillo y cualquiera de nosotros puede ser un portador asintomático que visita una pensión geriátrica e instaló el virus en ese sitio, lo que puede dificultad muchísimo el control del mismo.

Romero expresó que en este contexto los hijos y nietos de estos adultos mayores tienen una responsabilidad añadida de cuidarlos, hoy más que nunca, con mucho afecto, buscar tener contacto por teléfono, conversarles, entretenerlos, y ayudarlos además de acercarle lo que necesitan. “Hoy a los abuelos les pedimos que se queden en casa, cuidensen, no reciban a nadie. Y nosotros, sus hijos y nietos, de alguna manera tenemos que hacernos presentes”, dijo.

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