«Contribuir a elaborar restricciones vivibles»

La psicoanalista Irma Iribarne compartió un interesante dialogo con Radio LVA en el que reflexionó sobre cómo afecta psicológicamente la pandemia a las relaciones sociales y los sentimientos.

En primer lugar destacó que los vínculos y el lazo social están alterados y consideró que lo necesario en este contexto es abrir y construir a partir de las comunicaciones.

Los vínculos construyen todo el tiempo, ya sea entre familia, amigos, colegas o compañeros, y esto está alterado porque el aislamiento nos enfrenta al miedo y la angustia de sentirnos excluidos y no significar nada para el otro.

Asimismo señaló que esta cuestión se repite en el ámbito laboral, porque lo que hasta ahora tenía valor, nos sostenía y nos daba independencia, hoy está en un estado de fragilidad y perdida por la inseguridad que genera el no poder ir a trabajar por el aislamiento social.

Otro punto afectado es el de los proyectos, que también viven en una terrible incertidumbre ante este panorama porque todo lo que hasta ayer uno programaba no puede realizarse como pensábamos y debe ser abarcado desde otro camino.

Pero el riesgo mayor, destacó Iribarne, es el de la enfermedad misma, el Covid-19, y por supuesto el miedo al contagio e incluso a la muerte. Y es allí donde se debe pensar si uno elige quedarse sentado sufriendo ese miedo y la angustia que genera. “Es el cuerpo, el yo, esto que se enferma si no le ponemos palabras a los afectos, si no hablamos de esto que nos duele, nos impacta y nos interpela desde diferentes lugares. Este es el momento de ponerle buenas palabras”, expresó.

“Esta fragilidad, esta pérdida y exclusión. Este duelo que hay que hacer. Pero aparece en la gente, en nosotros mismo. Me parece que quedarse en casa lo más posible, usar barbijo, no reunirse, cuidarse, también lo podemos pensar desde el ‘cuidarse bien’. Que eso implica participar y sumarnos, y son las muestras de solidaridad que aparecieron”, dijo.

Y añadió: “Reinventarse, transmitir y compartir esto es algo sumamente importante. Inventar modos de hacer sociedad diferentes, contribuir con elaborar restricciones más vivibles, es decir quedarse en casa de una manera más vivible y llana, abriendo posibilidades”.

En esta idea de la apertura a nuevas posibilidades, la profesional remarcó la importancia de las tecnologías de las comunicaciones y los dispositivos móviles, con lo cuales cualquiera se puede contactar con todo el mundo, particularmente con nuestros seres queridos. Las posibilidades como por ejemplo aprender idiomas, escuchar libros, visitar lugares como museos y comunicarse con todo el mundo, dijo, son infinitas.

“No debemos negarnos a esto que puede ser difícil, porque hay muchas cosas que yo no sabía cómo se usaba, pero estuve averiguando. Entonces se me abrió un mundo nuevo. Hay que reinventar nuestros vínculos y revalorarlos, no solo con los existentes sino también con quienes no vemos hace mucho tiempo”, comentó.

Añadió que ahora que el mundo “se paró” por la pandemia y que no estamos a las prisas con nuestras obligaciones tenemos mucho tiempo para hacer otras cosas y contactarse con nuevas personas. Asimismo señaló que las nuevas tecnologías son “lo que se viene” donde todo el mundo estará al alcance de un celular o una computadora, y que lo importante es encontrar la manera de aprovecharlo con todo su potencial como pueden ser los videojuegos o juegos de entretenimiento con muchos jugadores, o mirar series o películas.

De igual manera valorizó el rol de los medios de comunicación en este momento, aunque en algunos casos como la televisión puede ser dañino por su contenido fuerte e impactante, que no solo puede no ayudar sino también ser algo dañino.