El resurgimiento a pesar de la crisis.

En la ciudad de Saladillo como a nivel mundial surgió un gran cambio de paradigma. Claro  está que la pandemia (Covid-19) no vino sola. Con el paso de los días la realidad a nivel social fue cambiando en todos sus aspectos, en especial en lo económico llevando a muchos al cierre de negocios hasta la reconstrucción o adaptación para lograr sobrevivir, generando la desestabilización de la mayoría en sus actividades.

Este gran impacto este efecto dominó  resultó imparable: distanciamiento social, paralización de una parte del ciclo económico, colapso hospitalario, cifras de contagios y de muertes espantosas; a pesar de lo malo de la situación surgió el nacimiento de emprendedores y su gran diversidad en rubros ya sea desde lo culinario, estética incluso objetos que ayudan a cumplir con las necesidades y obligaciones como la venta de barbijos, la adaptación de los locales incluso, que se vieron afectados a la pandemia y tuvieron que readaptarse.
Si bien con esta reivindicación y gracias a lo digital muchos logran avanzar, hay otros que no, la competencia entre rubros aumenta y es el cliente el que elige, la preocupación es uno de los grandes síntomas que nos invade ¿cómo salir de esta situación? ¿Cómo ayudar y ayudarnos?
Tuve la oportunidad de hablar con una emprendedora de la ciudad a lo que me dijo:《La verdad la pandemia fue un cambio muy grande para muchos emprendedores. Pero con respecto a mi experiencia la verdad crecieron mucho las ventas. Ya sea por que hago envios gratis a Saladillo, envios a todo el pais y acá en Tres arroyos donde me encuentro en este momento nunca hubo ningún caso. Entonces siempre pude abrir el showroom dos horas por día…tomando todos los recaudos necesarios.》
Una de las cosas que siento que es lo más importante es la valoración por el trabajo del otro, el saber que el otro vale y que esa adquisición costó tiempo, trabajo y claramente un valor monetario y que no porque sea «casero» vale menos como algunos consideran, aquellos individuos que no valoran el trabajo ajeno.
A partir de esta crisis se terminaron potenciando muchos sueños, nacieron muchos talentos y todo como resultado para lograr sobrevivir.
A nivel personal considero que la ayuda es la única herramienta, la cooperación de la comunidad con los nuevos emprendedores y todo aquel que requiera ayuda, la organización suele ser lo que potencia a esta nueva forma de vida y los negocios de nuestra comunidad, el uso de diversas herramientas que ayudan a aumentar el alcance, tales como las redes sociales que son el comunicador directo entre vendedor y comprador, lo virtual como salvación de cierto modo, accedemos desde la comodidad de nuestra casa sin la necesidad de arriesgarnos a este panorama que aumenta con el paso de los días, el uso de entregas a domicilio y toda forma que evite que nos arriesguemos a contraer este virus, la prevención ante todo.
Lo único que se sabe es que hay que seguir, que por más obstáculos que se nos interpongan, sea plata, sea tiempo, sea la pandemia, nosotros nos la rebuscamos y seguimos peleando. Acá lo importante es aguantar, hasta que se termine todo esto.
Carolina Dadone Ledesma.
Foto: G.L